En 1995 y como un pasatiempo, Adriano construye un pequeño alambique en el patio de su casa y comienza a hacer pruebas de destilación de orujos de uva obteniendo la tradicional grapa italiana. En una cena entre amigos les presenta este digestivo casero y uno de ellos quien es hoy uno de los enólogos más reconocidos de Argentina, le dijo:

“Tano, esto es una obra de arte”

Estas palabras fueron la inspiración para que se animara y creara una de las pocas destilerías del país. Luego de 25 años de experiencia y siendo un Maestro Destilador, Adriano decide lanzar su exquisito GIN CURVE que combina la tradición italiana de destilar orujo por arrastre de vapor con la técnica de infusión para elaborar Gin.

Adriano no fue siempre conocido por su destreza en la destilación. Hijo de los sastres Torquato Cesaroni y Noemi Pellegrini nacido y criado en Italia en un pequeño pueblo en la provincia de Ancona llamado Monsano, cuna de los mejores aceites de oliva y espectaculares viñedos.

Desde muy pequeño desarrolló su instinto de hacer las cosas a su medida y de no dejar que algo se interponga en su objetivo. Recuerda que le gustaba desarmar y reparar los artefactos de la casa para que su padre le diera dinero. Su juego preferido era “El pequeño químico” pasando horas en su habitación laboratorio. Aficionado del fútbol, arquero de su equipo y apasionado por las motos. A los 18 años trabajó de albañil, oficio que aprendió por instinto y con el cual logró comprarse su primera moto.

Tres vendimias más tarde y luego de haber recibido los elogios de sus amigos enólogos decide dejar de hacerlo para consumo propio y obtener la licencia de una de las primeras destilerías de Argentina.

Con mucho esfuerzo y durante meses cada tiempo libre lo dedicó al diseño y construcción de los dos principales alambiques de su destilería que llamó CAESAR.

Para perfeccionar su técnica y aumentar la calidad de sus aguardientes, en 2010 compra un alambique de cobre donde hoy realiza la segunda y tercera destilación de sus productos. Adriano es un trabajador incansable, padre de dos hijos y abuelo de tres nietos. Su personalidad y carisma lo ha mantenido rodeado de sus seres queridos y ha logrado mirar la vida con optimismo, seguridad y por sobre todo diversión.

Estudió en el colegio Liceo Clásico y comenzó su carrera de medicina en la universidad de Ancona; pero al llegar a 5to año se enamoró de una joven argentina hija de inmigrantes italianos que viajaba continuamente al pueblo de su padre.

Luego de repetidos viajes y de una decena de cartas Adriano decide seguir su corazón y toma un barco rumbo a Argentina. El anhelo de estar junto a Rosana y formar una familia le dieron a este joven de 24 años las fuerzas para dejar su entrañable pueblo.

Ya en Argentina en la pequeña ciudad Palmira en Mendoza comienza a trabajar en Olivi Hnos la fábrica de aceite de pepitas de uva de sus suegros. Por su conocimiento de física y química se encarga inicialmente de la refinería y luego también de la comercialización. Logra obtener certificaciones de calidad internacional y exportar sus productos a los mercados más exigentes.

A los 5 años de llegado Adriano ya era padre de dos hijos y había construido su hogar donde hoy también tiene su destilería. Todo comenzó como un hobby y en memoria de su padre con quien desde muy temprana edad recorrió las destilerías de Italia aprendiendo los secretos y técnicas de la elaboración de Grapa. En el invierno de 1995 decidió usar su destreza de albañilería y soldadura y fabricó su primer alambique en el patio de la casa

Tres vendimias más tarde y luego de haber recibido los elogios de sus amigos enólogos decide dejar de hacerlo para consumo propio y obtener la licencia de una de las primeras destilerías de Argentina.

Con mucho esfuerzo y durante meses cada tiempo libre lo dedicó al diseño y construcción de los dos principales alambiques de su destilería que llamó CAESAR.

Para perfeccionar su técnica y aumentar la calidad de sus aguardientes, en 2010 compra un alambique de cobre donde hoy realiza la segunda y tercera destilación de sus productos. Adriano es un trabajador incansable, padre de dos hijos y abuelo de tres nietos. Su personalidad y carisma lo ha mantenido rodeado de sus seres queridos y ha logrado mirar la vida con optimismo, seguridad y por sobre todo diversión.

Nunca dejó que el trabajo se interponga en su figura de padre y abuelo ni de disfrutar con su mujer de los inspiradores viajes en moto. Su pasión por las dos ruedas lo ha llevado a conocer lugares excepcionales y conseguir amistades que mantienen su juventud intacta.

Cada curva es para él una inyección de adrenalina y ha sido la musa de inspiración para su GIN.